Si eres de los que no quieren encerrarse en su cuarto para estudiar y que prefieren la presencia de otras personas o hasta el ruido de un bar, en Francia existen lugares para todos los gustos donde podrás estudiar cómodamente y en silencio durante los periodos de exámenes.

Las bibliotecas

Cada universidad o escuela suele disponer de una BU (Bibliothèque Universitaire) donde podrás estudiar tranquilamente con tus compañeros de clase y encontrar todos los libros y obras que podrías necesitar para preparar tus exámenes. Además, algunos centros de formación ponen aulas a disposición de los estudiantes para los trabajos de grupo en los cuales vas a tener que reunirte con tu grupo de trabajo para no molestar a los demás estudiantes que estudian en silencio dentro de la biblioteca.

Las ciudades también disponen de bibliotecas con un fondo documental más o menos amplio a las cuales podrás acceder. Para la mayoría de ellas, necesitarás sacarte un carné de la biblioteca que suele ser gratuito, pero en algunas puede ocurrir que tengas que pagar una matrícula o para poder llevarte libros de préstamo a casa. Existen algunas bibliotecas especializadas según el ámbito de tus estudios, como la biblioteca universitaria de geográfica de La Sorbonne en París, situada justo al lado del Panteón. Dado que es el barrio de Las Letras, hay varias bibliotecas por el barrio, como la biblioteca de Sainte-Genevieve por ejemplo, para la cual tienes que pedir un carné en tu primera visita, que sale gratis pero si lo pierdes tendrás que pagar 10€ para su reemplazo. Es un lugar muy bonito para estudiar pero puede suceder que necesites hacer cola para entrar.

Puedes ir buscando información sobre las bibliotecas en el portal del ayuntamiento de la ciudad donde vas a vivir. 

Los espacios de "coworking"

En los últimos años, también se están desarrollando los espacios de “coworking” en varias ciudades, una alternativa a las bibliotecas. Pueden ser por ejemplo cafés o espacios privados, organizados para acoger a estudiantes o profesionales que quieren trabajan fuera de una biblioteca o de la empresa. Suelen proponer tarifas de día o abonos para los que vienen de forma regular. Entre sus servicios, podemos encontrar servicio  gratuito de wifi de alta velocidad, ordenadores, impresoras, cocina, etc. Así, puedes ir con tus compañeros de clase si tienes un trabajo de grupo, o tú solo, si el ambiente te conviene mejor que el de una biblioteca.

Un ejemplo de estos lugares de “coworking” son los 3 Anticafés que abrieron en París. La tarifa por hora sale a 4€, pero también existe una tarifa para todo el día que sale a 16€, así que en cuanto te quedas más de 4 horas trabajando en uno de los Anticafés, nunca pagaras más de 16€ aunque te quedes de las 9 de la mañana a las 8 de la tarde. Mientras quedas en el Anticafé, tienes acceso a las bebidas y comidas que proponen, de forma gratuita y a voluntad.


Existen espacios de “coworking” en varias ciudades dado que es un concepto nuevo que  se está volviendo cada vez más popular, sobre todo con los estudiantes o jóvenes ejecutivos que quieren salir del marco de la empresa para eventos o reuniones de trabajo. Tienes por ejemplo el Cowork’in en Montpellier, La Serre en Toulouse, el Coolworking en Bordeaux, etc.

Cabe destacar le réseau des Cantines, que son una red de espacios de coworking en toda Francia (Nantes, Rennes, Toulouse, Paris, Toulon, etc) que funcionan de la misma forma que los otros, la única diferencia es que los lugares son interconectados y tienen una ambición común. El objetivo de las Cantines es de fomentar la emergencia de nuevas tendencias e innovaciones y de desarrollar el ámbito numérico en Francia. Proponen conferencias y actividades sobre varios temas con este objetivo y la interconexión de los individuos.

Los cafés

Por último, en cualquier cuidad de Francia puedes evidentemente encontrar cafés silenciosos y cómodos en los cuales no habrá ningún problema para que te instales allí para estudiar si es el espacio que te conviene mejor.