Al llegar a Francia, una de las primeras cosas que tendrás que plantearte es abrir una cuenta bancaria, y seguro que quieres saber cómo hacerlo.

Antes de todo, puede ser útil preguntar a tu banco habitual en España si está asociado a una red bancaria francesa, lo que puede facilitar a la hora de abrir una cuenta nueva (a veces antes de tu llegada a Francia) y las transferencias bancarias.

También puedes dirigirte a tu centro de formación en Francia para preguntarle si tienen algún acuerdo con un banco, sobre todo si vas a estudiar en una institución privada, porque pueden disponer de tarifas especiales para sus estudiantes, especialmente para los préstamos estudiantiles pero también para la apertura de una cuenta bancaria. 

El RIB (Relevé d’Identité Bancaire) que te entrega el banco cuando lo solicitas o que puedes imprimir directamente desde la página web de tu banco, es regularmente necesario para cualquier pago o transferencia bancaria que tengas que hacer (pago de la nómina, autorización de transferencia automática de tus facturas, el pago de tu beca de alojamiento...).

Las principales tarjetas bancarias (Visa y Mastercard) son aceptadas en la mayoría de los comercios franceses, a menudo con un mínimo de 15 euros de compra. En todas partes encontrarás cajeros automáticos para retirar dinero u otras gestiones. En Francia, se utiliza cada vez menos los cheques y más los pagos por tarjeta.