Alberto, España

Me llamo Alberto, estudiante de la universidad de Granada en Grado de información y documentación, y he realizado un intercambio Erasmus en el IUT de l’Université Pierre-Mendés-France de Grenoble.

Grenoble es una ciudad conocida como la capital de los Alpes franceses. Con algo más de 156.000 habitantes es el centro de una aglomeración urbana de 665.000 habitantes, la segunda de la región Alpina después de Lyon.

El sistema educativo francés es bastante diferente, de modo que algunas titulaciones españolas en Francia no existen como tal, pueden ser master, años especializados o especiales (mi caso), o estar integrado dentro de ramas más o menos amplias de conocimiento. Otro detalle a tener en cuenta es la equivalencia entre titulaciones, en Francia la oferta es más amplia, ya que su sistema de BAC+2 à BAC+5 la hace un poco compleja, por ello recomiendo dedicar mucho tiempo a barajar bien la elección entre asignaturas.

Muchos de mi entorno se preguntan, ¿por qué Grenoble, por qué Francia? Respecto al país lo tenía muy claro:


En un mundo en el que el dominio de los idiomas es fundamental, a la hora de acceder a un puesto de trabajo, tener una lengua extra en el currículum puede ser vital, y si tenemos en cuenta que el inglés por obligación lo tendrá que hablar todo el mundo, y que el francés es prácticamente la lengua oficial de la Unión Europea…


En cuanto a la ciudad no lo dudé. Al informarme sobre la misma, destacaba su importancia en investigación, industria, ciencia y como no, en número de estudiantes y calidad de sus universidades, sin olvidar, qué ocio más sano que subir a todas sus montañas, y esquiar en Los Alpes, donde siendo estudiante esquiar es lo más barato que puedes hacer un fin de semana.

Una particularidad que tiene Francia, es que desde que llegas eres uno más tanto para lo malo como para lo bueno.

“Eres un estudiante más, los profesores te trataremos como a un francés”. A algunos al leer esto, se les pueden quitar las ganas, pero ahora que estoy acabando mi experiencia, les puedo garantizar que años después agradeceré la intensidad que aquí ejercieron: me enseñaron a trabajar, solo, y en grupo, y las dificultades son las que te hacen ser constante.

Por otro lado, existen ayudas a disposición de todos los estudiantes, generalmente son ayudas de alojamiento, que suponen en torno a un 40-45 % del montante total a pagar del alquiler, ya seas en una residencia pública o en un piso. También hay generosos descuentos en cuanto a transporte local, cuyos abonos de por sí ya no son caros. También nos podemos beneficiar de descuentos en negocios, restaurantes… con la Carte d’étudiant.

Las instituciones y las universidades están muy implicadas en cuanto al tema cultural, así que será raro que no tengamos algún  plan, todas las semanas.
En cuanto a la vida de la ciudad, pues, decir que es más caro que España, evidentemente si tenemos en cuenta que el salario mínimo es de 1400€ o más… pero no es la más cara de Francia.